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viernes, 24 de febrero de 2023

Lenguaje no verbal

 


                                                                      fotografía propia



Mi madre comprendió la gravedad real del diagnóstico en el pasillo del hospital, media hora antes de la visita con su oncóloga. Lo supo cuando al intentar saludarla con una mano sonriente, ésta se puso a examinar con inusitado interés su espantoso reloj. 



martes, 14 de febrero de 2023

Angie

 

El jugo de sus bocas sabe a pulpa de mango. Sucumben a un aluvión de besos eléctricos, sedosos, líquidos. Esa cualidad acuática ejerce una presión de diluvio en sus cuerpos, ahora reducidos a una gigantesca boca de los Rolling Stone. La detonación de una supernova en una esquina del patio.

Al salir del instituto se van a la casa sin padres: la de ella. Hoy darán un paso más. Dejan las mochilas en el escritorio de la sala. El móvil del chico a la vista, en silencio.

Ella enciende una vela. Coloca en el tocadiscos un viejo LP, sin saber que la canción favorita de sus padres será ya para siempre su canción. El chico gestiona con pericia la esperada cuenta atrás. Se encuentran en el lugar del abrazo. Ella, de puntillas, eleva los hombros y sostiene la cara de él para que el beso sea más profundo, la pasión más vistosa. El mecanismo se acciona, implacable.

Tras una sonrisa cómplice se esnifan el pelo y continúan indagando en ese viaje al origen del universo, a las fuentes del Nilo, a la portentosa cara de Mick Jagger.

Ya subirán más tarde la foto a sus cuentas de Instagram. 


Microrrelato presentado a Esta noche te cuento en la propuesta inspirada en la frase de Terencio Amantes, amentes, algo así como Amantes, dementes. Aquí 

jueves, 19 de enero de 2023

Hijo único

 

                                                             fotografía propia


A los cinco años yo ya lo sabía, pero me mostré muy entusiasmado por ir aquella noche a la cabalgata. No podía permitir que mis papás perdieran para siempre la ilusión.


Con este mini-micro he participado ( fuera de concurso, porque esta vez soy jurado) en la convocatoria de Esta Noche Te Cuento, bajo el lema Las apariencias engañan. Aquí en el blog de ENTC


martes, 3 de enero de 2023

Tres microrrelatos inéditos en la revista Quimera




La tristeza original

Para ella lo más complicado no fue el primer pecado, sino el primer duelo. No resultó nada fácil ser la madre tanto de la víctima como del verdugo del asesinato inaugural. Y menos aún saber que la humanidad entera descendería de Caín, y no del bueno de Abel.


Temblores

A pesar de toda la morralla que le había tocado en la lotería de la vida, siempre fue muy coqueta. Cada mañana se vestía y se pintaba con esmero antes de salir a limpiar casas. Cada mañana su marido le ladraba: ¿A dónde vas tan guapa? El día que te encuentre con otro os mato a los dos.

Durante una temporada, él contrató a un tipo ─un conocido del barrio─ para que la vigilara. A lo largo de las cuatro horas que ella necesitaba para dejar resplandecientes el piso y la escalera de turno, el detective de pacotilla esperaba en su coche haciendo crucigramas. Eso lo supo años más tarde, cuando, azuzada por los hijos, se decidió por fin a pedir el divorcio. A partir de entonces pudo entrar en su casa sin aquel temblor metálico, acertando con la llave a la primera.

Pero ahora él se ha puesto muy enfermo. Y la ha convencido para que se casen otra vez. Así podrás cobrar la viudedad, le ha dicho con la actitud obsequiosa y complaciente de quien entrega un regalo. También le ha insinuado, sin soltar el gesto, que deberá dejar de trabajar para poder cuidarle bien. Mientras aguardan su turno en la sala de espera de la abogada, no le tiembla el pulso cuando le acaricia la mejilla y le susurra: ¡Tú siempre tan guapa!

 

 

Delirios de grandeza

El doctor Meyer reunió a los tres Jesucristos de su institución. Ansioso por presumir de su nueva terapia en círculos académicos, inició el experimento. Retó a los sujetos ─A, B y C─ a que decidieran quién de ellos era el auténtico.  A continuación, los dejó a solas durante una hora.

Tres personas distintas. Sentados en los vértices de un triángulo imaginario, cotejaron biografías. Los tres reconocieron poseer esa mezcla de vulnerabilidad y poder tan propia del Maestro. Todos se habían sentido abandonados en el momento crucial, como Él. Confortados por esa inesperada comunión, decidieron compartir el cargo en un órgano colegiado secreto. Continuarían con su inofensivo mesianismo, pero mostrarían la conducta que en el fondo se esperaba de ellos en ese lugar.

Cuando el doctor Meyer regresó, A tamborileaba los dedos contra la mesa, B gemía acurrucado en un rincón y C recorría el perímetro de la estancia.  

Mientras tanto, en otra sala, cuatro Napoleones preparaban la estrategia de Waterloo a espaldas de aquel individuo con bata blanca que, con sus delirios de grandeza, tenía la patética pretensión de curarles.  


Estos tres microrrelatos han sido publicados en el número de enero 2023 de la revista Quimera. ¡Gracias!

viernes, 30 de diciembre de 2022

La riada

 

                                                              Fotografía propia


Cuando Don Ricardo preñó a la hija de la Engracia, la familia se mudó a una ciudad del sur.

Al año regresaron. Engracia acunaba a una niña de tres meses envuelta en un chal. Su hija llevaba la vergüenza prendida en su mirada y una venda prieta alrededor de sus pechos. Oculta a la visión de la gente, la leche blanca y esperanzada se iba transformando en un suero sucio y amarillo. Desde entonces algo fétido y doloroso rezumó bajo la superficie de las cosas sin derramarse del todo.  

El silencio se instaló en aquella casa, y colmó todos los resquicios de su realidad. La pequeña compartió apellidos y juguetes con su verdadera madre, convertida ahora en su hermana. La estrategia era impecable si la abuela cumplía resignada su papel de madre añosa. La confusión funcionó. Nadie habló.

Pero sesenta años después Don Ricardo, en su lecho de muerte, reconoce a esa hija. La herencia inesperada retuerce el árbol genealógico hasta convertirlo en un olivo milenario. El silencio escapa de su guarida y cede todo el espacio al grito, a la murmuración y a todas esas palabras astilladas que ahora circulan como troncos liberados de una presa tras la riada. 



Con este relato he participado en la última propuesta anual de Esta noche te cuento, sobre SILENCIOS. Aquí se puede leer en la web de Esta noche te cuento. Al final he sido seleccionada y entro, in extremis porque es el último tema, en ese libro tan especial y querido. ¡Gracias al jurado! Y felicidades a los demás seleccionados y mencionados ( aquí

lunes, 12 de diciembre de 2022

NO

 

                                                               Fotografía propia. Santiago de Chile


Mi hija está mirando NO, una película ambientada en el Chile de 1988 durante la campaña para el NO en el referéndum en el que se votaba la continuidad de Augusto Pinochet.  Cuando termina de verla le pregunto si le ha gustado, y le recuerdo que hace unos años estuvimos a punto de irnos a vivir a Santiago de Chile. Si mi marido hubiera aceptado el trabajo que le ofrecieron ahora estaríamos allí haciendo cábalas sobre cómo hubiera sido nuestra vida si NO hubiéramos aceptado y estuviéramos viviendo en Molins. Estaríamos imaginando la vida que estamos llevando ahora, en la que fantaseamos en cómo hubiera sido nuestra otra vida allí. Pero NO.



viernes, 2 de diciembre de 2022

La ciudad introvertida



Hemos estado allí, y podemos afirmar que en realidad existe. Pero a Teruel le conviene y le sienta bien habitar el territorio del olvido. Cada madrugada se resiste con fiereza a que el primer rayo de luz rompa su envoltura de niebla y puedan así materializarse de nuevo sus monumentos, murallas y apeaderos con idéntico diseño y color que los del día anterior. Restos deshilachados de esa bruma se retiran al campo cada mañana para regresar al anochecer y devolver a la ciudad a su anhelada inexistencia.