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jueves, 17 de octubre de 2013

Asistencia médica privada




Lo primero que se preguntó al sentirse golpeada por su halitosis fue cuánto tiempo haría que no era besado por una hembra. Entonces, retirando el torno de su muela, se quitó la bata blanca y besó al fauno, inaugurando así una era.



2 comentarios:

  1. Raro, raro tu relato. Es que me choca, no cómo lo escribes, sino lo que cuentas. Beso-halitosis, en fin. Supongo que con dinero en la privada te darán todos los servicios.

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  2. Si, a mi también me parece raro. Y no te lo se explicar.¿Un fauno en el dentista, en la dentista?. No sé.... Pero creo que no tiene tanto que ver con el título como con el acercamiento de la médico a lo animal, a lo desconocido.¡ Yo qué se! Gracias por no entenderlo, por fin me siento críptica y misteriosa jaja.

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