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martes, 8 de enero de 2013

ADN




Lo sorprendente no es que no fuera hijo de quienes lo criaron. Ni que la causa de su muerte no sea una conspiración asesina, sino una vulgar infección.  
No me impresiona saber qué comió la última vez, ni qué enfermedades hubiera tenido de viejo. Ninguna objeción al incesto, tengo la piel muy gruesa con tanta serie policíaca. Liarse con su hermanastra explica la prematura muerte de sus hijos, el clásico castigo bíblico por no respetar las normas.
Lo único que me deja totalmente desolado es que el pobre Tutankamon no pudiera llevarse ni un solo secreto a su escondidísimo sarcófago.


(Para mis sufridos compañeros biocontextuales -Jordi, Meritxell, Josep Maria, Tomàs, Marcel, Miquel y Quim-que tantos microrrelatos "raros raros" de la pesada de Paz han tenido que chuparse. Este es un "poquito" científico.)


4 comentarios:

  1. Buen micro, Paz, con un andamiaje científico-histórico que esconde una buena dosis de humor. Se notan -anda que si se notan- los recursos de la autora.

    A este ritmo de publicación nos dejarás a tus fieles con la lengua fuera.

    Un abrazo grande.

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    1. ¡Gracias Pedro!No te creas que escribo a este ritmo, ¿eh?. Estaba colgando cosas que ya tenía y de paso jugando con mi nuevo juguete. Ahora que se han acabado las vacaciones supongo que el ritmo se ralentizará y la vida volverá a multiplicarse en cinco mil facetas dispersas.

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  2. Ya es difícil sorprender, o mejor dicho fascinar a alguien en tan pocas lineas, pero hacerlo encima con un toque científico, a mí me fascina mas aún! Te atreves con la química? :)

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    1. ¿La química? ¿Qué es eso, Dimitry? Ah, si, lo del ácido más base sal mas agua ¿no? eso no tiene ninguna poética jeje, te lo dice tu ex profe de biología. Gracias por tu comentario y un abrazote!

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